¿Me estresa mi diafragma?

El diafragma es un músculo situado debajo de nuestra caja torácica y tiene como principal función, la inspiración.

Sin embargo, este músculo forma parte de un grupo muscular o fascia, llamada fascia media o mediastina, la cual está directamente relacionada con el estrés.

¿Qué es el estrés?

Es una reacción natural del organismo que sucede en todos los animales. Delante de un peligro nuestro cuerpo reacciona haciendo que aumente el ritmo cardiaco, tengamos mayor capacidad de oxigenación, y con ello estemos preparados para atacar o huir. Todo ello se produce gracias a un grupo muscular llamado fascia media o mediastino.

A diferencia del resto del mundo animal, nuestra memoria hace que podamos mantener esa situación de estrés de forma continuada. Nuestra fascia llega al punto de mantener un tono muscular continuado lo que provoca su agotamiento y surigidez global. Es ahí donde podemos decir que el estrés bloquea al diafragma.

Sin embargo, la situación de estrés puede desaparecer y el diafragma seguir bloqueado, provocando la sensación de ahogo, ansiedad… Es decir, mi diafragma me provoca estrés.

¿Solución?

La mejor manera de mover un diafragma es mediante el ejercicio continuado, la risa y/o el llanto. También podemos realizar técnicas de relajación, sobretodo, respiratorias.

En fisioterapia y osteopatía, realizamos un trabajo global de toda la fascia media para que desaparezca esa tensión y así la sensación de estrés.

Así que, ¡Sonríe y desestresa tu diafragma!

Mejora tu postura, mejorará tu vida

¿Qué es la postura?

La postura la podemos definir como la posición en la cual nos mantenemos en cada momento. Tendremos pues, postura estática, en marcha, sentados, tumbados…

Los órganos principales que mantienen nuestra postura son los músculos. Ellos son los que realizan el esfuerzo de controlar una posición concreta, y la de pasar de una postura a otra.

¿Qué prejuicios puede producirnos una mala postura?

En primer lugar, hemos de pensar que nuestro cuerpo trabaja en conjunto, como una unidad. De esta forma podremos observar que cualquier problema que surja en un elemento afectará a los demás.

El primer perjudicado de una mala postura es el músculo. Es el que recibe las tensiones preliminares. Lo primero que notamos es dolor por sobrecarga muscular, pudiendo llegar a contracturarlo.

El segundo perjudicado es la articulación, la cual pierde su capacidad de movilidad y con ello, su funcionalidad.

Por último, la afectación llegará al hueso provocando su degeneración o principio artrósico.

¿Cómo evitar las malas posturas?

El primer paso es la prevención. Seguir las recomendaciones detalladas a continuación. No mantener posturas durante tiempo prolongado, realizar ejercicio de forma habitual, buen control de hábitos alimentarios…

En el caso que el cuerpo empiece a recibir sus prejuicios, debemos empezar un tratamiento lo antes posible para no dejar que alcance a todas las estructuras. Después mejoraremos nuestras estructuras con un programa de ejercicios

¿En qué consiste nuestro tratamiento de la postura?

Mediante una valoración exhaustiva de fisioterapia y osteopatía, veremos cual es su postura o actitud postural. Con esos datos realizaremos un plan personalizado, siempre bajo el control de nuestros profesionales. La suma de una valoración, una reequilibración osteopática de la postura y ejercicios a realizar, nos permitirá mejorar nuestra postura